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Limpiar campana extractora


Consejos para la limpieza de tu campana extractora

Uno de los elementos de la cocina donde más se adhiere la grasa es en la campana extractora de humos, por estar situada sobre la placa vitrocerámica o cocina a gas, y por su propia naturaleza y función extractora.

limpiar campana extractora

De su correcto mantenimiento y limpieza dependen en gran medida la higiene, limpieza y aspecto cuidado de nuestra cocina. Si la campana es de acero inoxidable, las empresas de limpieza profesional aconsejan una limpieza especial, con un producto quitagrasas aplicado con un paño de algodón húmedo, de microfibra no abrasiva, o bayetas ecológicas, nunca estropajos que puedan rayar y mermar su brillo. Se debe secar por completo una vez lavado, para que no le queden cercos ni huellas del agua o de las bayetas.

En todo el exterior las campanas extractoras se acumula mucha grasa en muy poco tiempo, por lo que además de las limpiezas semanales que evitan gotas de grasa solidificadas y desagradables churretes, es necesario un repaso diario después de su uso, con una ligera pasada de bayeta humedecida con un producto quitagrasas o con agua tibia, jabón y unas cuantas gotas de zumo de limón, que es un potente antigrasas. Si la limpieza es más profunda, se puede dejar hervir agua con limón durante una media hora y con la campana en funcionamiento, para que el vapor vaya ablandando y desincrustando la grasa de la campana extractora.

Para limpiezas semanales o mensuales de la campana, dependiendo de su estado y utilización lógicamente, primero desconectaremos el enchufe de la campana, luego sacaremos los filtros, operación muy sencilla y que se realiza abriendo su bloqueo, normalmente lateral, y abatiendo el filtro metálico; se debe sujetar y extraer de su base, volviendo a colocarlos en la misma posición una vez limpios y bien secos, ya que si están húmedos puede ser peligroso al contacto con la electricidad, si se activa la campana. Cuando los hayamos quitado, una buena opción si tienen demasiada grasa sólida y amarilla es sumergirlos en un baño de agua tibia o caliente con producto quitagrasas, o con un poco de amoniaco, durante un buen rato, lo que ayudará mucho a despegar la grasa. Después, con la ayuda de un cepillo de cerdas duras de plástico o un buen estropajo, retirar toda la grasa de las rejillas frotando bien, lo normal es que se despegue sin problemas. Una vez limpios y aclarados se deben secar bien los filtros antes de colocarlos. Los filtros metálicos que tienen una suciedad incrustada de mucho tiempo pueden sustituirse. Los filtros de carbón se sustituyen anualmente. En las operaciones de extracción de los filtros, antes de colocarlos, podremos limpiar algunos de los elementos metálicos que quedan ocultos bajo los mismos, del interior de la campana, también con bayeta humedecida y escurrida en agua con producto antigrasas, o con antigrasas directamente, o con agua y amoniaco, pero aclarando después. Procuraremos no tocar ni humedecer partes del motor.

Estos consejos de limpieza de la campana, tanto en su interior como en el exterior pueden aplicarse a cualquier modelo, siempre desmontando con cuidado sus filtros y otras piezas que se puedan desmontar para limpiar; y si la campana no es de acero inoxidable, sino de un metal lacado u otro, siempre será aconsejable utilizar jabones neutros y una pequeña cantidad de amoniaco o productos quitagrasas no abrasivos para eliminar la grasa, secando muy bien al finalizar para procurar el brillo y aspecto originales de la pieza.

Vídeo sobre limpieza de campana extractora


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